Yo que no creía en los opuestos
usé tu olor fétido y tu discurso vacío.
Usé tu egoísmo,
tus ganas de ser un héroe.
Usé tu vida hippie,
tu idealismo estático
tus oídos cerrados.
Usé tus palabras de miel rancia.
Tu delirio de mesías
elevado
evolucionado.
Usé tu amor pequeño
tu amor precoz
tu amor de dos semanas.
Usé tu terror por adentrarte
al centro de tí mismo.
Usé tu activismo que no acciona.
Usé tu radicalismo sin raíces.
Usé tus manos inhábiles
las manos frías en la cama rápida.
Tus traumas infantiles
tu casa de campaña en la azotea.
Tu forma de mirar mujeres
nada más por afuera
y creerte un santo por amar
mujeres a tus ojos feas.
Hice un retrato de tí
de tu humildad ficticia.
Y miré en un espejo y me descubrí
lo mismo.
Y entonces decidí construir
construir
construir
construirme
encima de todo eso.
Encima de toda esa mierda
apareció éste árbol.
Mis ramas y mis hojas nuevas.
igual que mis raíces
disidentes
distintas.
Hoy le doy gracias a la mierda.

0 commenti:
Publicar un comentario en la entrada