Es empezar
escribiendo, la ola nueva
la consecuencia cotidiana
el latir
el saberse
la sospecha del súbito quiebre a la mitad del sueño
a causa del profundo negro
el mar ardiente
esa boca
es mirarse a uno mismo a la mitad
varado al centro de la memoria
a punto de lanzarse al vacío del albedrío
que ya no existe.
El final del comienzo;
la última frase del poema nuevo,
conocerte.
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