Hoy te echo tanto de menos
que es como si nunca te hubiera conocido
y tu ausencia dejara un hueco aùn mayor
que el vacìo que provoca el eco de tu voz
y tu reflejo en mi memoria.
Me dueles como una promesa no cumplida
un pacto cerrado
que parece no tener esperanzas de terminarse.
Lo ùnico que logra consolarme
es el hecho de haberte conocido realmente,
saber que las promesas no son lo mìo
y que tu voz y tu reflejo
volveràn a llenar
mis ojos y mis oìdos.
(Para Marla)
0 commenti:
Publicar un comentario en la entrada